Biblioteca

SModa, núm. 232, 2017, pág. 70.

«La tautología Kardashian»

La fama de Kim Kardashian tiene un carácter tautológico: es famosa porque es famosa. Muy pocas de las cosas que han hecho famosa a Kim Kardashian son originales. Paris Hilton ya filtró sus propios videos porno caseros, los Hogan ya convirtieron su vida familiar en un reality show y desde que el pop existe ha habido famosas sin talento musical que han intentado expandir su marca personal grabando una canción. Quizás la principal originalidad de Kim Kardashian sea su uso de Instagram. Con sus selfis y sus stories, Kim Kardashian ha contribuido a invertir el canon de belleza femenino dominante durante la primera década de los 2000. Y digo “invertir” porque del culto a la delgadez y los pechos se ha pasado al culto del grosor y los culos sin cambiar el carácter unívoco y normativo de ese canon. Actualmente, en Estados Unidos se realiza una operación de aumento de glúteos cada 30 minutos. Pero la influencia de Kim Kardashian ha traspasado las fronteras de la cirugía plástica. La arquitecta y youtuber española Ter ha propuesto utilizar el volumen del culo de Kim Kardashian (0,047m3) como unidad de medida internacional, del mismo modo que Le Corbusier utilizó la altura de Cary Grant como modelo para el diseño de sus viviendas. En otro vídeo de Ter se afirma que, en términos de manejo del espacio y del tiempo, el reality show de las Kardashians no tiene nada que envidiar a Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez. En suma: Kim Kardashian será tautológica, pero es una tautología muy productiva.